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Nevaco Global
9 de junio de 2026

Las Bahamas se perfila como mercado clave para la expansión del coco dominicano

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El valor de las exportaciones del producto registró una caída de 82 % entre 2020-2025

Las Bahamas y otros destinos del Caribe se perfilan como potencial de expansión del coco de agua dominicano, debido a la alta demanda impulsada por la actividad turística, de acuerdo al presidente de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Osmar Benítez.

Durante un conversatorio con Diario Libre resaltó el crecimiento de las exportaciones de coco fresco hacia mercados internacionales, especialmente Estados Unidos, luego de que las autoridades dominicanas lograran superar restricciones sanitarias que limitaban el acceso de este producto.

A su juicio, la cercanía geográfica con el mercado estadounidense representa una ventaja competitiva frente a países asiáticos que tradicionalmente abastecen esa demanda.

Explicó que la República Dominicana ha sido históricamente un exportador de coco seco, pero que en los últimos años la industria ha evolucionado hacia la producción y comercialización de bienes procesados como crema, leche, aceite y agua de coco y coco rallado.

Sobre la cadena de comercialización, explicó que los intermediarios suelen obtener ganancias más rápidas que los productores, debido a que estos últimos deben esperar varios años para que las plantaciones entren en producción.

Según detalló, las variedades tradicionales de coco pueden tardar entre cinco y siete años en generar rendimientos comerciales. Dijo que durante los últimos tres o cuatro años se ha registrado un auge en la producción y comercialización del coco de agua o atlántico, impulsado por la introducción de variedades enanas procedentes de México y Brasil.

Afirmó que estas plantas ofrecen mayores niveles de productividad, con rendimientos de hasta 200 cocos por mata, frente a los aproximadamente 80 cocos que produce la variedad tradicional, conocido como alto atlántico.

Este incremento de la oferta ha favorecido la presencia de cocos frescos en supermercados y puntos de venta, así como el desarrollo de empresas dedicadas a comercializar cocos pelados listos para el consumo.

Benítez indicó que ha surgido una nueva línea de negocio vinculada al aprovechamiento de la cáscara del coco para la elaboración de sustratos agrícolas utilizados en viveros e invernaderos.

Según manifestó, el país pasó de importar este material desde naciones como La India y Brasil a producirlo localmente para exportación.

El dirigente agropecuario destacó que el coco se ha convertido en uno de los cultivos con mayores oportunidades de crecimiento económico, debido a su capacidad para generar empleos, riqueza y divisas.

A su juicio, el principal reto para continuar expandiendo el cultivo no es la disponibilidad de tierras ni las condiciones climáticas, sino el acceso a material de siembra y financiamiento para nuevas plantaciones.

El presidente de la JAD, Omar Benítez, sostuvo que la producción nacional de coco alcanza cerca de 1,000 millones de unidades al año con aproximadamente 16 millones de quintales.

Benítez dijo que el precio de un coco de agua se sitúa actualmente entre 70 y 80 pesos en las calles de Santo Domingo, mientras que en supermercados mantiene niveles similares.

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