El mundo de las finanzas y las inversiones tuvo una convocatoria poco habitual en Rafaela. Un auditorio colmado siguió con atención durante casi dos horas la grabación en vivo de Aftermarket, el podcast especializado en mercados financieros que conduce el periodista Julián Yosovitch y que llegó por primera vez a la ciudad de la mano de MJ Tessio Inversiones. La actividad se desarrolló el viernes por la tarde en las instalaciones del Jockey Club Rafaela, donde empresarios, profesionales, inversores y público interesado en la economía compartieron una jornada que combinó análisis, debate y oportunidades de vinculación.
La propuesta tuvo como anfitrión a Maximiliano Tessio, quien acompañó a Yosovitch en la conducción de un programa que reunió a cuatro referentes del sector financiero y empresarial: Mateo Reschini, CFA y Head of Strategy de Inviu; Mauro Cognetta, CEO de GFI y docente de MBA en la Universidad Católica Argentina; Agustín Martínez, CFA y Head Portfolio Manager de DRACMA; y Virginia Tarallo, directora de Tarallo SA.
La grabación fue transmitida por streaming a través de El Cuarto Rafaela, el espacio de comunicación digital que tiene como una de sus caras visibles a Lisandro "Lichi" Oregioni. De esta manera, la actividad pudo seguirse también fuera del Jockey Club, ampliando el alcance de una propuesta que buscó acercar el análisis de los mercados de capitales a la comunidad.
Con una dinámica distendida, preguntas que dispararon contrapuntos y distintas miradas sobre el futuro económico del país, el panel abordó buena parte de las preocupaciones que atraviesan a empresas, inversores y ahorristas: desde el valor del dólar y las perspectivas inflacionarias hasta las oportunidades que ofrecen los sectores productivos y los riesgos que supone un nuevo año electoral.
Uno de los principales ejes del encuentro fue el escenario económico que podría enfrentar la Argentina durante 2027, cuando se celebrarán las elecciones presidenciales. Los participantes coincidieron en que la incertidumbre política constituye un factor relevante para las decisiones de inversión, especialmente en un país donde los procesos electorales suelen provocar movimientos significativos en los mercados.
Una de las preguntas que animó el debate fue si el dólar se encuentra atrasado. La primera respuesta abrió un interrogante: ¿atrasado con relación a qué? A partir de allí, los especialistas analizaron las condiciones actuales de la economía, el comportamiento del comercio exterior y la política cambiaria del Gobierno nacional.
En ese intercambio se destacó que la estabilidad del tipo de cambio representa un factor positivo en un contexto de crecimiento de las exportaciones y superávit comercial. Sin embargo, también se planteó que la proximidad de las elecciones podría generar presiones sobre la cotización de la moneda estadounidense, especialmente ante una eventual tendencia de los inversores a dolarizar sus activos para reducir la exposición al riesgo político.
En ese sentido, durante la conversación se sostuvo que el Gobierno mantiene como prioridad la reducción de la inflación y que podría recurrir a distintas herramientas para contener las presiones cambiarias, incluso si ello supone limitar la evolución del dólar.
Otro de los aspectos analizados fue la capacidad de respuesta de las autoridades económicas frente a eventuales episodios de inestabilidad. Según se planteó en el panel, el Gobierno llegaría al próximo proceso electoral en mejores condiciones que en 2025 para enfrentar movimientos especulativos, particularmente por una mayor disponibilidad de reservas y herramientas de intervención.
De todos modos, los especialistas evitaron presentar escenarios cerrados. La posibilidad de nuevas turbulencias y la incertidumbre sobre el comportamiento de las principales variables económicas llevaron a remarcar la importancia de diversificar las inversiones y evaluar cuidadosamente los riesgos antes de tomar decisiones.
Como antecedente, se recordó lo ocurrido el 12 de agosto de 2019, cuando los resultados de las elecciones primarias que anticiparon el triunfo de Alberto Fernández provocaron una fuerte reacción de los mercados y un salto cercano al 35% en la cotización del dólar. Aquel episodio fue mencionado como ejemplo de la sensibilidad de los activos financieros argentinos frente a los cambios en las expectativas políticas.
Otro capítulo importante del debate estuvo vinculado con las perspectivas de los sectores energético y minero, considerados estratégicos para mejorar la capacidad de generación de divisas de la Argentina durante los próximos años. Los participantes destacaron el crecimiento de la producción y las exportaciones de petróleo, gas y minerales, actividades que podrían contribuir a fortalecer el ingreso de dólares y reducir los riesgos asociados al cumplimiento de los compromisos de la deuda externa.
En particular, se analizó que la expansión de estos sectores permitirá ampliar la oferta de divisas en una economía que históricamente ha enfrentado dificultades para obtener los dólares necesarios para sostener su crecimiento y atender los vencimientos financieros.
No obstante, también se introdujo una distinción relevante: los dólares generados por las exportaciones privadas pertenecen inicialmente a las empresas que desarrollan esas actividades, por lo que su ingreso al país no se traduce automáticamente en un fortalecimiento de las reservas del Banco Central.
Por ese motivo, una de las cuestiones centrales será determinar en qué medida la autoridad monetaria logra acumular reservas suficientes para mejorar la capacidad de pago de la deuda y disminuir la vulnerabilidad financiera del país.