El Consejo Gremial y Empresarial de Nariño entregó a los candidatos a la Presidencia de la República un documento considerado como propuesta de priorización territorial para el periodo 2026-2030, con el propósito que sea asumido como un acuerdo expreso frente a las necesidades que de todo orden atraviesa esta sección del país.
Según la dirigencia gremial de la región “los vientos del sur” que prometió el Presidente Petro “nunca soplaron como si lo hicieron para otras partes del país”.
En su mensaje a los actuales candidatos los lideres gremiales del departamento advierten que “Nariño requiere una respuesta prioritaria del próximo gobierno nacional. Su condición de frontera, su ubicación estratégica, su potencial productivo y turístico persisten a economías ilegales, bloqueos, rezagos de conectividad y debilidades estructurales que exigen decisiones de Estado sostenidas, verificables y alto nivel”.
Advierten del mismo modo que “este acuerdo no plantea privilegios territoriales. Plantea una agenda legitima de priorización para fortalecer la legalidad, proteger el comercio informal, mejorar la competitividad, recuperar control institucional y consolidar condiciones de desarrollo para un territorio estratégico para Colombia”.
Así mismo. La dirigencia de Ipiales, en la frontera con Ecuador, sus dirigentes se lamentaron que “resulta contradictorio que Colombia exija el cumplimiento mde los acuerdos internacionales cuando otros países los incumplen, pero que hoy, cuando corresponde actuar, guarda silencio y mantenga vigente una medida que ya perdió toda la justificación”.
La referencia está relacionada con los aranceles que tiene al borde de la quiebra económica y la desesperación a miles de habitantes de la región fronteriza que viven de la dinámica diaria de las actividades de la frontera a través del Puente Internacional de Rumichaca.
“Así como Ecuador atendió el mandato de la Comunidad Andina de Naciones, Colombia tiene la obligación moral, política e institucional de hacer lo propio. La mintegración andina no puede aplicarse de amera selectiva ni estar condicionada por intreses distintos al bienestar de los ciudadanos. No hacerlo seria enviar un mensaje preocupante; que la palabra presidencial no vale y que los compromisos adquiridos ante la frontera pueden ser ignorados sin consecuencias. Exigimos que el Gobierno Nacional actúe con conherencia frente a los compromisos asumidos públicamente y proceda sin más dilaciones a eliminar los aranceles a los productos y mercancías ecuatotiranas. La frontera no está pidiendo privilegios. Exige respeto por los acuerdos internacionales. Respeto por la palabra empeñada y sobre todo, respeto por el derecho al trabajo de miles de colombianos que hoy continúan pagando las consecuencias que nunca debieron afectar a los pueblos fronterizos”, concluyen diciendo los integrantes del Comité Intergremial de la frontera.