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Nevaco Global
30 de septiembre de 2026

Dimon (JP Morgan) lanza una propuesta para que Occidente "no pierda"

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Propone un acuerdo de libre comercio entre EEUU y Europa si esta aplica la Unión Bancaria y de Mercados

El CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, ha publicado este martes un artículo en el Wall Street Journal en el que ha mostrado su preocupación por la deriva de Occidente y ha dado sus recetas para que siga siendo el territorio puntero a nivel mundial. Entre las claves, se encuentra el crecimiento de la economía estadounidense por encima del 3% anual y que la Unión Europeo aplique el grueso de las medidas propuestas por Mario Draghi y Enrico Letta, como la unión bancaria o el mercado único común.

"Un compromiso renovado con los valores y las alianzas estadounidenses, unido a reformas ambiciosas en Europa, sería un auténtico golpe maestro geopolítico y económico, y garantizaría la fortaleza del mundo occidental durante los próximos 250 años", defiende el directivo estadounidense, quien ha destacado que EEUU sigue siendo un "faro mundial de libertad y esperanza".

En su opinión, la grandeza de EEUU reside en su poder militar, su poder económico y los valores estadounidenses. "Debemos volver a comprometernos con los valores y principios que hicieron grande a esta nación, incluido el libre emprendimiento"; asegura Dimon, quien cree que EEUU "debe mejorar su política económica interna".

"Deberíamos aspirar a crecer un 3% anual. Si hubiéramos alcanzado ese ritmo durante los últimos 20 años aproximadamente, nuestro producto interior bruto por habitante sería ahora 20.000 dólares más alto. Decenas de normas y políticas federales, estatales y locales obstaculizan el crecimiento. Muchas podrían reformarse sin coste alguno" asevera.

Asimismo, señala que la política económica exterior debería maximizar el crecimiento y la competitividad, tanto en Estados Unidos como para las empresas estadounidenses que operan internacionalmente. "Esto reforzaría económicamente a nuestros aliados y los acercaría a Estados Unidos y a las democracias occidentales afines. Si se debilitan los vínculos económicos y militares entre las democracias del mundo", advierte Dimon, quien cree que Estados Unidos podría sufrir consecuencias negativas.

También señala que las instituciones que contribuyeron a sustentar la paz y la prosperidad de los últimos 75 años, como Naciones Unidas, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, necesitan reformas. "Algunas ya están en proceso de reforma, pero cualquier cambio debería acercar a Estados Unidos y a sus socios, no separarlos", asevera.

Sobre Europa, asevera que el viejo continente lleva décadas perdiendo peso militar y económico. "Depende de las importaciones para cubrir casi el 60% de sus necesidades energéticas, cuenta con una base industrial de defensa desarticulada, se enfrenta a la amenaza de China en la industria manufacturera y está atrapada en una maraña de normas que lastran la formación de capital y la innovación tecnológica", lamenta, a la vez que pronostica que, si esta situación continúa, Europa quedará en una posición crítica, incapaz de atender sus necesidades militares y sociales.

"A Estados Unidos le interesa que Europa tenga éxito. Pero, como han demostrado los últimos años, el antiguo pacto transatlántico se está resquebrajando", afirma Dimon, quien señala que la debilidad de Europa ha llevado a muchos estadounidenses, a menudo con motivos justificados, a adoptar una actitud hostil hacia el continente. Asimismo, muchos europeos reaccionan con hostilidad hacia Washington ante los aranceles y otras políticas estadounidenses.

Para Dimon una Europa capaz de movilizar capital, hacer crecer a las empresas innovadoras, consolidar la producción de defensa, reducir sus dependencias estratégicas y generar un crecimiento más sólido sería "un socio de seguridad más capaz, un socio económico más resiliente y un contrapeso más fuerte al poder económico de Pekín".

Por ello, cree que es la hora de que Europa aplique las recetas otorgadas por Draghi y Letta. Entre las ideas, urge a Europa a reforzar la estructura de su mercado interior completando la Unión de los Mercados de Capitales y la Unión Bancaria, lo que transformaría la capacidad del continente para crecer y competir. "Un sistema financiero más integrado desbloquearía inversiones para industrias estratégicas, reforzaría la estabilidad y reduciría los costes de la fragmentación. Permitiría a más bancos europeos competir a escala mundial y haría del continente un entorno más atractivo para las empresas extranjeras", asevera.

Asimismo, cree que Estados Unidos debería ofrecer a Europa un gran incentivo para ejecutar estas reformas: un gran y ambicioso acuerdo económico y de libre comercio. "Muchas de las actuales disputas entre Europa y Estados Unidos son menores en comparación con el tamaño y los beneficios de ese acuerdo. El pacto podría ampliarse a democracias amigas como Canadá, México, Japón, Corea del Sur, Australia y Filipinas", explica.

"El mundo es muy distinto al de hace 10 o 20 años. Los riesgos actuales son enormes y lo que está en juego no podría ser más importante. Una Estados Unidos fuerte, con alianzas militares y económicas sólidas, es la base de un mundo próspero y pacífico", sentencia.

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