Singular Bank sitúa el siguiente objetivo técnico de la siderúrgica en los 82 euros
Hay pocas situaciones más interesantes en bolsa que una empresa que publica una fuerte caída de su beneficio y, aun así, sigue conquistando máximos. ArcelorMittal se encuentra precisamente en esa paradoja. La siderúrgica ganó un 51% menos durante el primer semestre de 2026, pero sus acciones avanzan alrededor de un 57% desde el cierre de 2025 y acaban de marcar un nuevo máximo de las últimas 52 semanas en los 62,96 euros.
El mercado parece estar mirando así mucho más allá de las últimas cuentas. Y, según el análisis técnico de Singular Bank, todavía podría quedar recorrido: el siguiente gran objetivo se sitúa en torno a los 82 euros, lo que implica un potencial alcista superior al 30% desde los niveles actuales.
Nicolás López Medina, experto de la entidad, ve en ArcelorMittal una de las estructuras técnicas de largo plazo más sólidas del mercado. La tendencia principal está marcada por la gran figura de doble suelo que el valor desarrolló entre 2016 y 2020.
La confirmación de esta figura llegó con la superación de la resistencia situada en torno a los 31 euros. Según el experto, su proyección teórica apunta a largo plazo hacia la zona de los máximos históricos, alrededor de los 155 euros. Se trata de un objetivo todavía lejano, pero que permite entender la profundidad del cambio de tendencia que ha protagonizado la compañía durante los últimos años.
A más corto plazo, la cotización avanza dentro de un canal alcista cuya base discurre actualmente por la zona de los 50 euros. La consolidación desarrollada durante las últimas semanas por encima de ese nivel representa, según López Medina, una pausa dentro de la tendencia que debería dejar paso a un nuevo tramo alcista importante hacia los 82 euros.
Desde los 62,74 euros a los que cotiza actualmente, alcanzar esa referencia supondría una revalorización adicional de aproximadamente el 31%. La cifra resulta especialmente significativa después del fuerte avance ya acumulado por el valor durante el ejercicio.
La evolución de la acción respalda la lectura de Singular Bank. ArcelorMittal cerró 2025 en 39,86 euros y cotiza ahora en torno a los 62,74 euros, lo que supone una subida aproximada del 57% desde comienzos de año.
La tendencia no ha sido completamente lineal. Tras alcanzar los 55 euros a finales de febrero, la acción sufrió una intensa corrección durante marzo, llegando a marcar mínimos cercanos a los 39,84 euros. Sin embargo, las compras reaparecieron rápidamente y permitieron reconstruir una clara secuencia de mínimos y máximos crecientes.
El movimiento se aceleró durante la primavera. El valor superó los 50 euros en mayo, alcanzó los 60 euros en junio y, después de una nueva corrección provocada por la tensión geopolítica, retomó las subidas durante julio.
Desde el cierre de 53,60 euros registrado el 8 de julio, ArcelorMittal ha recuperado algo más de un 17% en menos de un mes. La acción ha encadenado además tres semanas consecutivas de avances y acaba de superar la barrera de los 62 euros, marcando un máximo anual y de 52 semanas en los 62,96 euros.
La fortaleza bursátil contrasta con los números publicados por la compañía. El beneficio neto del primer semestre cayó un 51%, desde 2.598 millones de dólares hasta 1.258 millones. En el segundo trimestre estanco, el resultado neto descendió un 61%, hasta los 683 millones de dólares.
Sin embargo, el deterioro de la cuenta de resultados estuvo condicionado principalmente por factores financieros y contables. ArcelorMittal atribuyó la caída a las mayores pérdidas por diferencias de cambio y al incremento de los gastos financieros netos.
El comportamiento operativo fue bastante más resistente. Las ventas semestrales aumentaron un 4,9%, hasta 32.200 millones de dólares, mientras que el EBITDA creció un 8,8%, hasta 3.743 millones. El resultado operativo subyacente también permaneció prácticamente estable frente al mismo periodo del año anterior.
Esta diferencia ayuda a explicar por qué la cotización reaccionó mejor de lo que podría sugerir la caída del beneficio neto. El mercado parece interpretar que buena parte del deterioro es coyuntural y está comenzando a descontar una mejora del ciclo siderúrgico durante la segunda mitad del ejercicio.