El asesor de FAIMA, Gustavo Cetrángolo, advierte que la industria forestal argentina enfrenta un mercado interno estancado y un escenario internacional de precios bajos, mientras los costos logísticos continúan limitando la capacidad exportadora. Plantea ampliar la mirada hacia una mayor competencia entre rutas, ferrocarril y transporte fluvial, con especial atención sobre el Ferrocarril Urquiza y su conexión con los corredores regionales.
BUENOS AIRES (26/9/2026).- El mercado interno de la madera continúa atravesando un escenario de estancamiento, mientras las exportaciones aparecen como una de las pocas alternativas para las empresas forestoindustriales argentinas que buscan sostener su actividad. Sin embargo, para Gustavo Cetrángolo, consultor forestoindustrial y asesor de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), la logística se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan la competitividad del sector.
El análisis del profesional tiene un capítulo especial en el último Resumen Ejecutivo de FAIMA, en la que expone una definición que sintetiza el diagnóstico del asesor sobre la importancia de mejorar la logística: “Es la palabra clave para mejorar la competitividad de las exportaciones de madera. La única forma que ha encontrado la industria de mitigar la caída (sin visos de recuperación) del mercado interno”.
En los relevamientos mensuales que realiza Cetrángolo y tras su participación en el reciente seminario organizado por AFoA por su 80° aniversario, realizado en septiembre en Posadas, el problema logístico aparece reiteradamente como un cuello de botella para las exportaciones de madera.
Cetrángolo señala en su informe que el mercado doméstico tuvo una leve recuperación en agosto de 2026, pero continúa estancado y, según su análisis, sin perspectivas de reactivación durante lo que resta del año. Esta situación está llevando a muchas empresas al agotamiento económico.
En paralelo, el mercado internacional mantiene una demanda para los niveles de producción argentina, pero con precios bajos. A este escenario se suman, según el análisis, las consecuencias de políticas proteccionistas y un conflicto en Medio Oriente aún sin resolver.
El asesor observa además que el sector inmobiliario no ha mejorado tanto en Estados Unidos como en China. En este contexto, identifica como una posible vía de cambio para el sector maderero a los créditos hipotecarios lanzados por el Gobierno argentino, con fondeo del FGS de ANSES y con una eventual ampliación mediante los dólares de la denominada “Inocencia Fiscal” y de organismos multilaterales de crédito.
En materia logística, Cetrángolo sostiene que se han trabajado numerosas iniciativas, pero ninguna logró hasta el momento resolver estructuralmente el problema.
Uno de los factores centrales que plantea es la distancia entre las principales zonas forestales y los puertos. “Debemos entender que nuestra industria forestal se encuentra a grandes distancias de los puertos”, señala, y menciona que en la generalidad de los casos se trata de distancias superiores a 1.000 kilómetros, como ocurre con la madera de pino, el commodity más comercializado.
Entre las mejoras implementadas durante los últimos años menciona la incorporación de los bitrenes, la habilitación del puerto de Posadas con equipos de navegación para contenedores, el Puerto de Corrientes y, actualmente, la expectativa depositada en el puerto de Ituzaingó.
Sin embargo, Cetrángolo advierte que todas estas iniciativas implicaron tiempos de gestión e importantes inversiones en infraestructura, sin conseguir revertir hasta ahora la situación logística que enfrenta la actividad exportadora.
Misiones | La reforma de la Ley de Cabotaje permitiría ahorrar USD 1.100 por contenedor y reactivar las exportaciones del Alto Paraná
Durante el seminario de AFoA, una empresa de navegación fluvial planteó que podría reducirse en USD 1.000 por contenedor el costo logístico si se modificara la legislación de cabotaje para permitir el uso de flotas de una bandera distinta de la argentina.
Cetrángolo señala que el informante no detalló dónde se produciría concretamente ese ahorro y advierte que la navegación desde Confluencia hacia el Alto Paraná tampoco resulta sencilla.
A este planteo suma una referencia reciente: un aserradero equipado con tecnología moderna y con una escala importante también informó sobre las dificultades que representa la logística para exportar.