La industria automotriz en México es uno de los motores más importantes de la economía, al representar alrededor del 4.5% del PIB nacional y cerca del 20% del PIB del sector manufacturero. El sector sigue mostrando resiliencia, adaptándose a un entorno de alta incertidumbre y sobreponiéndose a la tormenta arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump.
Al cierre de julio, el sector continúa mostrando un desempeño mixto. Por un lado, la producción y exportación de vehículos ligeros enfrentaron una contracción de 0.7% y 0.3%, respectivamente, en los primeros siete meses del año.
Por otro lado, las exportaciones en julio registraron una caída de 9.7%, al totalizar 261,534 unidades: 28,064 autos menos que en el mismo mes de 2025, cuando se exportaron 289,598 unidades. La producción también presentó un retroceso de 2.2%, al sumar 302,673 unidades, 6,780 unidades menos que en el mismo mes de un año antes, cuando se produjeron 309,453 unidades. Esto genera cierta preocupación.
Los datos anteriores obedecen a varios factores. Primero, la aplicación por parte de Estados Unidos de un arancel de hasta 25% a los automotores armados en nuestro país que no cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Segundo, una menor demanda en ese país, aunque se espera una recuperación en el segundo semestre. Y tercero, la incertidumbre que ha generado la decisión del presidente Trump de no renovar por 16 años dicho tratado comercial y optar por un esquema de revisiones anuales.
Esto último ha provocado que algunas automotrices volteen a ver a otro lado. Toyota, por ejemplo, decidió invertir en Estados Unidos y trasladar gradualmente la producción de la camioneta Tacoma de su planta de Tijuana, Baja California, a un complejo en San Antonio, Texas, hacia 2030.
Nissan también decidió cerrar de forma definitiva su planta CIVAC en Cuernavaca, Morelos, en marzo pasado y mudar la producción de la NP300 y Frontier al complejo de Aguascalientes. Esto, como parte del plan global de reestructuración de Nissan para reducir costos y concentrar la manufactura en plantas más eficientes.
El impacto de este cierre fue brutal, pues se perdieron 2,300 empleos directos.
Por otro lado, el sector de autopartes mantiene una trayectoria consistentemente positiva en los primeros cinco meses del año. En el acumulado enero-mayo, la producción nacional alcanzó un valor de 52,878 millones de dólares (mdd), lo que representó un crecimiento de 10% frente al mismo periodo de 2025, confirmando la recuperación del sector.
El resultado ubicó a la industria solamente 0.38% por debajo del nivel observado entre enero y mayo de 2024, año récord para la producción de autopartes en el país. El promedio mensual de producción durante los primeros cinco meses de 2026 fue de 10,576 mdd, aproximadamente 6.6% superior al promedio mensual registrado en 2025.
¿Qué significa esto? Que después de la moderación observada en 2025, este año prácticamente se han recuperado los niveles máximos de producción registrados por el sector. La industria mexicana de autopartes mantiene un crecimiento de doble dígito en el acumulado del año y se encuentra muy cerca de regresar a sus máximos históricos.
Lo mismo sucede con las ventas internas de automóviles ligeros nuevos, que en julio registraron un crecimiento de 3.4%, con 126,541 unidades, de acuerdo con el INEGI. Pero si se suman las ventas extraoficiales de las marcas chinas BYD, GAC, Chirey y OMODA, la comercialización en dicho mes alcanzó 140,141 unidades.
En el acumulado enero-julio, la venta de vehículos nuevos en el país totalizó 885,352 unidades, 43,513 más que en el mismo periodo de 2025, lo que significó un crecimiento de 5%. Si se suman las ventas extraoficiales de las cuatro marcas chinas, se comercializaron 945,270 unidades, por lo que el crecimiento en los primeros siete meses del año fue de 5.7%.
El 40.9% de los vehículos comercializados en el país durante los primeros siete meses del año fueron SUVs, el segmento preferido por los consumidores; seguido de subcompactos (22.8%), compactos (16%), camiones ligeros (16.8%), de lujo (2%) y camiones pesados (0.6%).
El 84% de todas las unidades vendidas en el periodo enero-julio de 2026 provienen de China, Brasil, India, Estados Unidos, Japón y Tailandia. La venta en el mercado interno de producto manufacturado en China representó 22.8%, mientras que las ventas de marcas de origen chino representaron 11.5% del mercado interno en el periodo de referencia.
El pronóstico de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), que preside Guillermo Rosales, apunta a otro año histórico de ventas, de entre 1.5 millones (+2.8%) —estimación del INEGI— y 1.6 millones (+3.7%) de unidades.