General Motors ha anunciado un giro relevante en su estrategia industrial al confirmar que el Chevrolet Aveo y el Chevrolet Groove pasarán a ensamblarse en México a partir de 2027. El movimiento supone recuperar para el país la producción de dos de sus modelos más populares, que en los últimos años se fabricaban principalmente en plantas asiáticas.
La decisión forma parte de un plan más amplio de la compañía para reforzar la manufactura automotriz nacional y reducir la dependencia de importaciones, especialmente desde China, donde hasta ahora se ensamblaban las versiones recientes de estos vehículos desarrollados junto al fabricante Baojun. Toma nota…

General Motors ha anunciado un importante cambio de rumbo en su estrategia comercial al volver a fabricar en territorio nacional sus modelos de mayor éxito. Los populares Chevrolet Aveo y Groove, desarrollados en colaboración con la firma Baojun, se importaban hasta ahora desde Asia, una logística que obligaba a la compañía a asumir costosos aranceles de importación del 25 %. Con el regreso de la producción local, el gigante automotriz busca esquivar estas tasas impositivas, optimizar sus costes logísticos y mantener precios de venta muy competitivos dentro del dinámico mercado automotor.
El complejo industrial de Ramos Arizpe, ubicado estratégicamente en el estado de Coahuila, será el centro neurálgico para la fabricación de estos autos económicos en México. La línea de montaje iniciará la producción del Groove en 2027, sumando el Aveo en una etapa posterior con la meta de alcanzar las 80.000 unidades anuales para el año 2030. Este ambicioso incremento en el volumen manufacturero no solo cubrirá la fuerte demanda interna, sino que reforzará la infraestructura de la planta, consolidándola como una pieza fundamental de la industria.
Esta transición se respalda con una histórica inversión automotriz de 1.000 millones de dólares destinada a la modernización de instalaciones, adaptación de líneas y el desarrollo de proveedores locales. Francisco Garza, presidente de la filial, destacó que este proyecto se alinea con el Plan México, una iniciativa gubernamental diseñada para elevar la fabricación de vehículos de consumo doméstico. De este modo, la corporación impulsa el empleo y la economía del país mediante una estrategia concebida por y para el mercado mexicano.

El Chevrolet Aveo se ha consolidado firmemente como uno de los vehículos con mayor volumen de ventas en el mercado mexicano. Francisco Garza, directivo de la compañía, recordó que este modelo figura de forma constante entre los autos más demandados del país, lo que justifica la decisión de relocalizar su ensamblaje. Al producirlo localmente se asegura un suministro constante para los concesionarios y se mantiene una competitividad en precios imbatible. Esta estrategia comercial blinda al exitoso modelo frente a las fluctuaciones del comercio exterior y la inflación.
Por su parte, el Chevrolet Groove se ha posicionado como una opción clave dentro del competido segmento de las camionetas SUV compactas, una categoría cuya demanda no ha parado de crecer en los últimos años. Garantizar su fabricación en territorio nacional permite a la marca disponer de una base productiva muy cercana a su principal mercado de destino. De este modo, la corporación automotriz reduce drásticamente los tiempos logísticos de distribución y elimina por completo la compleja dependencia de las cadenas de suministro externas.
El Gobierno federal ha valorado de forma muy positiva esta apuesta por la manufactura automotriz en México. Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, destacó el cambio de tendencia de la empresa al optar por incrementar la producción nacional utilizando un mayor número de componentes locales. El funcionario federal hizo hincapié en la importancia de integrar más autopartes hechas en México, reforzando la cadena de valor regional y reduciendo drásticamente la exposición a futuros cambios comerciales con los mercados de Asia.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía confirman que General Motors mantiene un peso fundamental en el mercado automotor, concentrando el 13,2 % de las matriculaciones nacionales. En este escenario, el Chevrolet Aveo destaca como el auto compacto más vendido y un referente de movilidad diaria. Su relevancia cultural es tal que la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado conducir uno desde su etapa académica, priorizando su eficiencia y bajas emisiones frente a camionetas grandes, lo que consolida la excelente reputación pública de este icónico vehículo.
La asignación de estos modelos a la planta de Ramos Arizpe servirá como un importante contrapeso económico tras los recientes ajustes operativos de la instalación. A comienzos de año, la fábrica redujo su actividad a un solo turno por la baja demanda de coches eléctricos, pero el nuevo proyecto asegura la estabilidad de la industria automotriz en Coahuila. Aunque no se han detallado cifras exactas de contratación, el ambicioso volumen previsto hacia 2030 garantiza una reactivación laboral masiva y un uso óptimo de la capacidad instalada.
Este incremento de la manufactura local generará un impacto directo en la economía regional al impulsar la producción de proveedores de autopartes en todo el país. La estrategia de elevar el contenido nacional beneficiará tanto a empresas locales como a las corporaciones europeas que operan en México, fortaleciendo la cadena de suministro de América del Norte. Con cuatro complejos industriales activos, General Motors reafirma su compromiso con el desarrollo manufacturero, asegurando una red de distribución mucho más robusta, eficiente y competitiva.