Pedro Sánchez convocó elecciones sin dar solución a los problemas de infraestructuras de Andalucía. Ni el presidente ni su ministro de Transportes, Óscar Puente, han contestado a las demandas del Gobierno regional, cuyo consejero de Fomento, Mario Muñoz-Atanet, se dirigió a ellos al final ... de verano con lista de obras sin hacer en los últimos ocho años que lastran el desarrollo de la comunidad. «Son determinantes para favorecer la competitividad y cohesionar Andalucía», remarcó el consejero, que desgranó sus peticiones en dos grandes ejes: el ferrocarril y las carreteras.
El Cercanías en Andalucía es una de las demandas ferroviarias principales. Desde la Junta de Andalucía se echa de menos un «impulso real» a proyectos clave para el territorio como la conexión de la estación de Santa Justa con el aeropuerto de San Pablo en Sevilla. Otro importante es el tren litoral de la Costa del Sol para el eje Mediterráneo que une desde Algeciras hasta Motril. El Gobierno lo tiene un eterno estudio, pero ha limitado el corredor hasta Nerja. Lo que piden las instituciones de la Costa Tropical, Costa del Sol y Campo de Gibraltar es un tren de alta velocidad que conecte el litoral.
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En el mismo sentido otra reclamación es la alta velocidadSevilla-Huelva-Faro, que también se ha quedado varada con la convocatoria de elecciones. El Gobierno de Pedro Sánchez no ha terminado de hacer lo deberes para acabar con esta reclamación histórica. Al mismo tiempo, que Óscar Puente ha incumplido sus plazos de 2027 para la llegada del AVE a Almería.
Otro tren que no llegará, como tampoco la culminación del corredor mediterráneo. El Gobierno de Sánchez deja sin acabar la renovación de la línea ferroviaria Algeciras-Bobadilla para dar salidas a las mercancías del Puerto de Algeciras, el que más tráfico de contenedores tiene en España. Y eso, pese a que la Junta, sí hizo los deberes para agilizar el puerto seco de Antequera como base logística.
Todo sin olvidar el apagón ferroviario que sufre Andalucía, especialmente las provincias de Jaén y Almería en sus conexiones con Madrid. El inicio de las obras del Ministerio de Transporte para la adaptación de la autopista ferroviaria Zaragoza-Algeciras desde el pasado 6 de septiembre hasta otoño de 2027 tiene a las dos provincias sin conexión.
Un problema importante al que se suma también el deterioro de las infraestructuras, que se puede ver cómo los Cercanías que cancelan sus viajes por plagas de cucarachas, en los tramos de media distancia que se hacen en autobús o en las zonas donde se tiene que limitar la velocidad para evitar accidentes. Vías como las Málaga ha estado cortada varios meses por desprendimientos.
A eso se suman las carreteras, que no solo están cortas de capacidad, sino que sufren un importante deterioro. Las principales vías andaluzas, como ya denunció ABC, están llenas de baches y suponen un peligro. «El Gobierno de España debe reforzar los planes de conservación y rehabilitación de firmes y dar solución urgente a las retenciones que se producen en los grandes ejes», apuntó el consejero en su carta al ministro de Transportes.
En este punto está la autovía A-7, que está colapsada en todo su eje Mediterráneo desde Algeciras a Almería. En punto más conflictivo está en la Costa del Sol, donde ya no hay capacidad para absorber todo el tráfico. Las instituciones de la provincia piden las liberalización de la AP-7, que es la única vía con peajes en el sur de España, pero el Gobierno ha convocado elecciones negándose a subir las barreras. Ni siquiera en los momentos en los se producen accidentes o hechos graves. En la parte Este de Málaga tampoco hay soluciones para los atascos diarios.
«Las infraestructuras son un pilar estratégico para garantizar el desarrollo y el futuro de una comunidad»
El problema está también en el Campo de Gibraltar, donde el los ayuntamientos están pidiendo ya un tercer carril que pueda paliar los atascos constantes en la zona. El mismo problema y solución que se exige al Gobierno en esa misma carretera en la zona de Roquetas de Mar y El Ejido en Almería. Sin embargo, la legislatura ha acabado sin que haya soluciones.
Como tampoco las hay para la AP-4 entre Sevilla y Cádiz, que sigue acumulando jornadas con hasta 20 kilómetros de atascos. El tercer carril de la A-49 es otra demanda histórica que Óscar Puente ha puesto a esperar para el siguiente Gobierno, como las soluciones a la A-44 entre Granada y Motril. Anotación aparte merece las obras sin terminar del puente del Centenario, que según las investigaciones de la UCO están dentro de los repartos de mordidas del caso Koldo y el cierre de la SE-40. Ambos «imprescindibles», para la Junta de Andalucía, para el desarrollo de la provincia de Sevilla.
El consejero de Fomento explicaba al ministro Puente en su carta, que no ha tenido respuesta por parte del Gobierno, que «las infraestructuras no son un asunto menor, sino un pilar estratégico para garantizar el desarrollo y el futuro de una comunidad». Tras ello, Muñoz-Atanet, que ya se pronunció en la última sesión del Parlamento andaluz sobre este tema, recordaba que la Conferencia Sectorial de Transportes debía de haber estado presidida por el ministro de Transportes pero no acudió.
En este sentido, en la carta enviada se reprochaba que dicha conferencia llevaba cuatro años sin convocarse, cuando debería celebrarse dos veces al año. Con el final de la legislatura ya van ocho conferencias que Puente a evitado para no explicar por qué tiene territorio como Andalucía sin inversión y esperando infraestructuras clave para su desarrollo.
«A pesar de los graves problemas que diariamente padecemos los españoles en el uso de los ferrocarriles y las carreteras, no contemplaban tratar la situación de estas infraestructuras estatales. Ese parece ser el compromiso que el Gobierno de España tiene con las infraestructuras de este país», lamentaba el consejero en su carta, donde pedía «soluciones provisionales» mientras llegan las definitivas. «El futuro de Andalucía y la calidad de vida de los ciudadanos merecen previsión y la máxima implicación por parte del Estado, cuestión que, desgraciadamente, no estamos viendo con la Conferencia Sectorial de Transporte», concluía la carta, que no ha obtenido respuesta por parte del Gobierno de Pedro Sánchez.