Feriado nacional por la visita del papa León XIV: qué distritos tendrán cinco días de fin de semana extralargo
El Ejecutivo nacional promulgó el Decreto 1103/2026 para coordinar las actividades papales en el país.
Cargando análisis estratégico...
En la 32ª Conferencia Industrial de la UIA, representantes de los sectores textil, audiovisual y citrícola expusieron los obstáculos que limitan su desarrollo. Advirtieron sobre la necesidad de mejorar la formación técnica, reducir la carga tributaria, facilitar el financiamiento y establecer políticas de promoción de inversiones para competir en los mercados internacionales.
Nicolas Avruj, Gabriela Tala, María Laura Bermúez y Roberto Sánchez Loria, en el panel sobre talento y competitividad.
La disponibilidad de talento, el conocimiento acumulado y la capacidad empresaria son algunas de las fortalezas que la industria argentina identifica como punto de partida para mejorar su competitividad. Sin embargo, esas ventajas no alcanzan por sí solas para sostener el desarrollo productivo si no están acompañadas por políticas de formación de recursos humanos, incentivos a la inversión, alivio de la carga tributaria y mejoras en infraestructura y financiamiento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ese fue uno de los principales planteos que surgieron durante un panel de la 32ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), en el que representantes de los sectores textil, audiovisual y citrícola describieron las dificultades que enfrentan sus actividades y las condiciones que consideran necesarias para competir en un escenario internacional cada vez más exigente.
La actividad fue moderada por María Laura Bermúdez, directora ejecutiva de la UIA, y contó con la participación de Gabriela Tala, empresaria textil y representante de Textiles Tala; Nicolás Avruj, productor cinematográfico y miembro de la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (CAIC); y Roberto Sánchez Loria, titular de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA).
Aunque pertenecen a actividades muy diferentes, los tres empresarios coincidieron en que la Argentina cuenta con capacidades productivas y profesionales para desarrollar negocios y ganar mercados, pero enfrenta problemas estructurales que encarecen la producción y reducen las posibilidades de inversión.
Uno de los ejes centrales fue el desarrollo del capital humano. Desde el sector textil, Gabriela Tala sostuvo que la formación educativa constituye una condición indispensable para que las empresas puedan aprovechar los avances tecnológicos y responder a las nuevas demandas productivas.
"Yo creo que la educación es un motor fundamental para el desarrollo de un país porque, si no, vamos a estar en una situación donde vamos a tener mucha tecnología, pero no vamos a tener gente que pueda responder a esto", señaló.
La empresaria advirtió sobre las dificultades que encuentran las compañías para incorporar trabajadores con conocimientos básicos y explicó que, si bien las propias organizaciones suelen asumir parte de la capacitación, existe una responsabilidad que corresponde al sistema educativo formal.
"En este momento estamos en un momento de educación donde está viniendo gente a trabajar con una falta de conocimientos básicos. Y si bien en las empresas solemos tener la costumbre de formarlas, hay una parte que es la educación básica que esta la tiene que dar la escuela formal", afirmó.
En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer el financiamiento de la educación técnica, facilitar el acceso de las instituciones educativas a la tecnología disponible en las empresas y mejorar la formación docente. Para Tala, esos componentes deberían formar parte de una estrategia de largo plazo que permita conectar las necesidades de la industria con las capacidades de los trabajadores.
La discusión sobre el talento también estuvo presente en la exposición del sector audiovisual. Nicolás Avruj destacó que la Argentina dispone de una importante capacidad creativa y profesional, reconocida internacionalmente, pero advirtió que la falta de incentivos económicos está provocando que una parte de las producciones se traslade a otros países.
El productor mencionó que el sector audiovisual genera alrededor de 90.000 puestos de trabajo y que, pese a contar con profesionales y empresas capaces de competir internacionalmente, la producción cinematográfica cayó un 60% en los últimos años.
Para explicar esa pérdida de actividad, puso el foco en las políticas de promoción que implementaron otros países para atraer inversiones audiovisuales. Se trata de mecanismos de incentivos fiscales, conocidos como tax rebate y cash rebate, que permiten recuperar una parte de los gastos realizados en producciones cinematográficas y audiovisuales.
Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.
Leer artículo en Nevaco GlobalNevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.
El Ejecutivo nacional promulgó el Decreto 1103/2026 para coordinar las actividades papales en el país.
En octubre incrementó el optimismo sobre la situación económica del país. Sobre el tipo de cambio, especialistas consultados por el banco central estiman una paridad de18.25 pesos por dólar para el cierre de año.