Volver a la edición
Nevaco Global
12 de septiembre de 2026

Crédito caro y ahorro barato: por qué Argentina tiene una de las mayores brechas entre tasas de la región

Cargando análisis estratégico...

La diferencia entre lo que pagan los bancos por los depósitos y lo que cobran por prestar se mantiene cerca de máximos históricos. El spread de tasas solo está detrás de Brasil entre los mercados de la región.

La brecha de tasas y la suba de la mora reflejan las tensiones del crédito en Argentina.

En septiembre de 2026, un plazo fijo tradicional a 30 días rinde entre 16% y 24% de tasa nominal anual (TNA), según el banco, con un promedio cercano al 20%. Del otro lado del mostrador, un préstamo personal puede tener una TNA de entre 39% y 129%, mientras que el costo financiero total (CFT) se mueve entre 59% y 320% anual, dependiendo de la entidad financiera y del perfil del cliente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La misma distancia se observa en los datos agregados del sistema. Según el Banco Central (BCRA), la tasa promedio para los depósitos a 30 días se ubica en torno al 22% TNA, frente a cerca de 65% para los préstamos personales, lo que deja una brecha de aproximadamente 43 puntos porcentuales.

Lejos de tratarse de una diferencia habitual, el nivel actual prácticamente duplica el promedio histórico, cercano a 22,6 puntos porcentuales. La brecha comenzó a ampliarse con fuerza después de la desregulación de tasas iniciada a fines de 2023 y se sostuvo en medio de cambios en el costo del fondeo, los encajes y la estructura financiera. Sin embargo, durante los últimos meses un factor ganó cada vez más peso en esta dinámica: la morosidad.

El deterioro de la capacidad de pago de las familias llevó a los préstamos personales a niveles récord de irregularidad y agregó presión sobre el costo del financiamiento. De esta manera, la cuestión ya no pasa solamente por cuánto pagan los bancos para captar pesos y cuánto cobran por prestarlos, sino también por cuánto del mayor riesgo de incumplimiento termina trasladándose a la tasa que enfrentan quienes todavía acceden al crédito.

La amplia diferencia entre lo que pagan los bancos por los depósitos y lo que cobran por los préstamos responde, en parte, a la propia estructura del sistema financiero argentino. En este sentido, Justina Gedikian, Analista Sr. de Renta Fija en Cohen, explicó que las entidades “captan depósitos a muy corto plazo y les prestan a las familias a varios años, en general a tasa fija”, por lo que la falta de fondeo en pesos de largo plazo y la volatilidad obligan a incorporar una prima en el precio del crédito.

Ese descalce se volvió más visible a medida que las tasas comenzaron a bajar. “Cuando las tasas bajaron después del shock de 2025, lo que se paga por los depósitos se ajustó enseguida, pero las tasas de los préstamos personales no acompañaron”, señaló Gedikian. La economista vinculó esa resistencia con el deterioro de la cartera de créditos a las familias y agregó que “con la mora en niveles récord, los bancos terminan incorporando el incobrable en la tasa”, a lo que se suman los encajes elevados y la carga impositiva.

Los datos del BCRA refuerzan esa lectura, ya que la irregularidad del crédito a las familias llegó a 12,8% en junio y trepó a 16,4% en los préstamos personales, frente a 3,5% entre las empresas. Detrás de ese deterioro, un informe de la consultora LCG identificó una combinación de factores que presionó sobre la capacidad de pago de los hogares, entre ellos el estancamiento del poder adquisitivo, la caída del empleo formal y tasas activas que no descendieron al mismo ritmo que la inflación.

En la misma línea, Martín Rajnerman, jefe de Macroeconomía del Banco Provincia, remarcó que los préstamos a mayor plazo incorporan una cobertura frente a la volatilidad inflacionaria. A su vez, sostuvo que, frente al aumento de la mora, los bancos comenzaron a endurecer las condiciones de acceso. “Hay como una doble política de ajuste por precio y por cantidad del sistema financiero”, afirmó, ya que no solo subió el costo, sino que también se redujeron los montos otorgados y aumentaron las exigencias.

Por último, la diferencia con el crédito empresario refuerza ese diagnóstico. Gedikian señaló que las compañías suelen financiarse a menor plazo, con mejores garantías y menores niveles de mora, además de contar con alternativas en el mercado de capitales. En ese sentido, un informe de Equilibra ubicó la mora empresaria en 3,7% en julio y mostró que en la prefinanciación de exportaciones apenas alcanza 0,6%, muy por debajo de la irregularidad del crédito a las familias.

La comparación regional muestra que la brecha argentina no responde solamente a una característica común de América Latina. A partir de datos oficiales de bancos centrales y organismos financieros, Ámbito reconstruyó la diferencia entre las tasas de crédito y ahorro, y encontró que Brasil es la gran excepción, con una brecha cercana a 97 puntos porcentuales. Después aparece Argentina, con unos 43 puntos, mientras que México ronda los 34, Chile 21, Uruguay 19, Paraguay 16, Perú 14, Colombia 9 y Bolivia alrededor de 8.

En este sentido, Rajnerman señaló que una de las diferencias centrales está en la baja profundidad financiera local. “La Argentina tiene un porcentaje de depósitos sobre PBI mucho más bajo que casi cualquier economía de la región”, explicó. Según su análisis, esa menor disponibilidad de ahorro reduce la capacidad de intermediación de los bancos y, por lo tanto, limita la oferta de crédito. “Si hay menos oferta de crédito, lo que hay en consecuencia es una tasa más cara”, resumió.

Ese menor desarrollo financiero también termina condicionando la inversión. Rajnerman explicó que un mismo proyecto necesita en Argentina una rentabilidad esperada mayor que en Brasil, Uruguay o Chile para compensar un costo de financiamiento más elevado. En consecuencia, sostuvo que esa diferencia ya tuvo efectos sobre el nivel de inversión local.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

¿Más movimiento en los puertos de Colombia? El comercio exterior marítimo creció 6,8 %
laopinion

¿Más movimiento en los puertos de Colombia? El comercio exterior marítimo creció 6,8 %

Authored by cesarmuñoz Image Colprensa Viernes, 11 de Septiembre de 2026 En un escenario internacional marcado por mayores presiones sobre las cadenas de suministro y la dinámica del comercio, Colombia mantiene el ritmo de su operación exterior. Así lo evidencia el comportamiento de la carga movilizada por los puertos marítimos del país, que entre enero y junio de 2026 concentraron el 94,5% del movimiento nacional, con un volumen acumulado de 66.049 miles de toneladas, un 6,8% más que en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el más reciente informe del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT). Para la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac) y la Asociación Nacional de Agentes Navieros (Asonav) , estas cifras reflejan no solo la capacidad de respuesta de la cadena logística y portuaria, sino también el papel estratégico que mantiene el transporte marítimo en la competitividad y continuidad del comercio exterior en el país. Lea aquí: Suspenden plan piloto de fumigación aérea con glufosinato en Putumayo: ¿qué pasó? El dinamismo se observa tanto en exportaciones como en importaciones: las primeras crecieron 6,1%, con 44.502 mil toneladas, y las segundas 8,4%, con 21.547 mil toneladas. Aunque el resultado confirma una mayor actividad portuaria, el volumen aún está por debajo de las 69.243 mil toneladas de 2024, un dato que pone sobre la mesa el reto de seguir fortaleciendo la capacidad logística del país. La carga marítima se centró en tres puertos: Cartagena, Santa Marta y Buenaventura, donde se movilizaron 50.772 mil toneladas, equivalentes al 76,9% del total de la carga nacional. En Cartagena, por ejemplo, se concentraron 22.434 mil toneladas; en Santa Marta 19.298 mil toneladas, y Buenaventura 9.040 mil toneladas. Estas cifras responden, además, a los productos que se movilizaron en cada puerto: Cartagena, Santa Marta y La Guajira registraron el 90% de las exportaciones, en las que las hullas (carbón) representaron el 52,7%, con 23.560 mil toneladas, y el petróleo crudo, el 26,5%, con 11.842 mil toneladas. En las importaciones, Buenaventura, Cartagena y Barranquilla concentraron el 80,9% de la carga que ingresó, con el maíz (20,2%) y el petróleo refinado (9,9%) entre los principales productos. Lea también: ¿Viajar a Israel sin visa? Colombia deja en firme la exención y así funcionará Mientras que Turbo-Urabá se posicionó como el puerto de mayor dinamismo en el primer semestre de 2026 con un crecimiento del +44,7% impulsado principalmente por las exportaciones de banano. Frente a este panorama, Fitac y ASONAV asumieron el reto de reunir a los líderes del sector, autoridades, entes gubernamentales, gremios, operadores logísticos y expertos en comercio internacional, en el Simposio FITAC_ASONAV 2026 que se llevará a cabo el 16 y 17 de septiembre en el Hotel Hilton de Cartagena , con el fin de analizar los retos macroeconómicos, cifras de comercio exterior y perspectivas sobre la infraestructura portuaria nacional. Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . Recomendados para ti Autor Colprensa ¿Cuánto debe Colombia al exterior? La deuda externa llegó a US$247.908 millones Autor Colprensa Fenalco celebra la creación del Fondo Milagro Autor Colprensa Gobierno de Abelardo de la Espriella lanza la ‘Milagro Week’ para atraer inversión a Colombia Autor La Opinión Controles de tránsito alejan a compradores venezolanos, alertan gremios del Táchira

12 sept 2026