Euro hoy en República Dominicana: cotización de apertura del 11 de agosto
Esta fue la cotización de apertura de la principal moneda europea al cambio dominicano
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PUERTO PADRE, Cuba.-Una felonía nos recuerda este suceso. Sí, por supuesto, por analogía de crímenes comparados nos trae a la memoria la traición de quienes, por lucrar con bienes expropiados a personas de su mismo gremio, se involucran con los enemigos del país que los acoge. Y en este caso _si no es una tapadera_ presuntamente serían empresarios azucareros extranjeros, residentes o visitantes frecuentes y con propiedades en Estados Unidos, quienes bajo la cobertura de una sociedad anónima estarían en negocios con el régimen cubano. Según el glosario de la Ley Libertad, incurren en tráfico quienes negocien con propiedades de ciudadanos estadounidenses forzosamente expropiados, desposeídos contra su voluntad y sin compensación.
Y precisamente este es el caso de la sociedad anónima “dueña” del central ahora llamado “Coloso”, pero que en realidad es el central Delicias, perteneciente a la empresa estadounidense The Cuban American Sugar Mills Company, único ingenio azucarero que junto al Chaparra, propiedad de la misma compañía, fuera expropiado en dos ocasiones. La primera vez fue el 19 de diciembre de 1933 en el llamado Gobierno de los Cien Días, por orden del ministro de Gobernación Antonio Guiteras, pero los estadounidenses fueron restituidos en sus propiedades apenas un año después, por el gobierno del presidente Carlos Mendieta. La segunda expropiación del central Delicias que se mantiene hasta el día de hoy y con el agravante de pasar la intervención de…, “por utilidad pública” a lucro privado como ocurre en la actualidad, recién ocurrió hace 66 años, el 20 de julio de 1960 por la Resolución 195 de Fidel Castro.
Por esas razones y en su justo contexto jurídico, digo que Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, pertinente con preceptos universales de derecho internacional y específicamente de la Ley Helms-Burton, en su jurisdicción y en este caso tiene por presumible infracción de ley un asunto por resolver.
Y al respecto de esos sucesos pendientes de resolución jurídica es pertinente preguntar:
¿Son inmunes a la ley las personas que trafican con bienes despojados forzosamente a sus legítimos dueños, como es el caso del otrora central Delicias ahora llamado “Coloso”?
¿O…, es que acaso los llamados “guatemaltecos”, “el español” o “el biznieto”, _según reseñamos en el artículo anterior_ o quienes en realidad sean, están haciendo negocios en Cuba con el régimen castrocomunista con licencia de la administración Trump?
Hago esas dos preguntas porque lo que sí es vox populi, y no mera hablilla y así me lo confirmó el pasado lunes una fuente oficial _que por razones obvias no revelaré_ es que, efectivamente, hay una sociedad anónima con capital 100 % de procedencia extranjera que desde principios de este año y hasta el día de hoy, mantiene operativo y a título de “dueños” al único central azucarero de propiedad privada en Cuba, que es el otrora Delicias, ahora llamado “Coloso”, o, “Coloso Antonio Guiteras S.A.”
“La dirección (central) del Partido (comunista) y del Estado sí conocen con quién estamos tratando”, me dijo el funcionario, afirmando, “pero al ser una sociedad anónima, esa es una información que no está a nuestro nivel, porque el propietario ya fuere una persona natural o jurídica es alguien desconocido en nuestro entorno, y las personas que están a la vista, puede que sean socios, accionistas o administradores.”
“Sí sabemos porque mantenemos los lógicos contactos con ellos, que hay tres extranjeros dirigiendo y supervisando las operaciones agroindustriales y de economía; dos guatemaltecos que están hospedados ahí mismo, en Delicias, en las que fueron viviendas de técnicos alemanes, y que luego fue la filial universitaria; entiendo que el español radica en Estados Unidos desde donde garantiza los envíos de combustible y demás insumos imprescindibles para el funcionamiento del central.”
Al respecto traigamos ahora una nota de color, periodísticamente hablando, pero que tiene otros panoramas. Resulta que los dos “guatemaltecos” fueron a una tienda improvisada, no lejos del central, en una casa de familia, dedicada a vender toda suerte de géneros, artesanales e industriales, desde herramientas hasta juguetes. Los “guatemaltecos”, que llegaron en un vehículo, pidieron hablar con el dueño, iban a comprar cuatro pares de botas de goma para reponer las que les habían “robado”, pero iban además, a explorar la posible adquisición allí de otros útiles, pues si en el presente el objetivo es la producción de azúcar, en el futuro los planes son la diversificación, y ya han comprado sembrados de frutales con fines industriales.
Ahora caben otras interrogantes más allá de los planes con la pulpa de mango, la cría de vacas o la siembra de arroz, porque un central azucarero no hace zafra en las condiciones de Cuba sin suministros desde el extranjero, y no pocos sino de grandes cantidades de combustibles y lubricantes, piezas de repuesto y otros insumos, y estamos hablando de millones de litros de combustible para mantener operativa la industria, con locomotoras, transportes de personal y en el campo con camiones, tractores y cosechadoras por docenas. Como tampoco es posible mantener operativo un ingenio sin que sus directivos mantengan con los dueños, condueños, socios, o suministradores, una constante comunicación, ya sea telefónica o por otras vías de internet, por lo que pregunto:
¿Desconocen las autoridades estadounidenses que desde Estados Unidos y otros países se están remitiendo embarques multimillonarios con destino al central “Coloso”, sito en el poblado Delicias, del municipio Puerto Padre, en la provincia Las Tunas, Cuba?
Y… ¿En el muy controlado espacio radioelectrónico de Cuba desconocen las autoridades estadounidenses lo que se dice o se enmascara en las conversaciones _aunque fueran cifradas_ entre los “guatemaltecos” desde Delicias, Cuba, con otras personas en Estados Unidos o en cualquier lugar del mundo?
O… ¿Acaso las autoridades estadounidenses no han detectado comunicaciones desde Delicias, que, por sus palabras claves nada tienen que ver con familias hambreadas, desnutridas, como están la mayoría de los cubanos hoy, o, sí, han conocido comunicaciones con la típica jerga, con los modos de hablar, de individuos dedicados a los negocios transnacionales…?
¡Óiganme, estamos refiriéndonos más que a la chata propiedad de un central!
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Esta fue la cotización de apertura de la principal moneda europea al cambio dominicano
La divisa estadounidense ha experimentado un alza respecto a la jornada anterior