Las clínicas y sanatorios que arrastran deudas con ARCA tendrán una nueva ventana para regularizar su situación financiera sin necesidad de afrontar pagos inmediatos de gran magnitud.
A través de una resolución publicada este jueves en el Boletín Oficial, el organismo puso en marcha un régimen especial de facilidades de pago destinado exclusivamente a establecimientos de salud con internación, uno de los sectores que viene acumulando tensiones financieras por el aumento de costos, el atraso en los pagos de financiadores y las dificultades para recomponer ingresos.
La medida permite incluir obligaciones impositivas, aduaneras y de los recursos de la seguridad social vencidas al 31 de mayo de 2026 y financiarlas en hasta 60 cuotas.
La adhesión estará habilitada desde el 9 de junio hasta el 30 de septiembre de este año.
El nuevo esquema está dirigido a establecimientos de salud con internación, tanto públicos de gestión privada como prestadores privados que desarrollen actividades de atención médica con capacidad de internación.
La resolución busca alcanzar a un universo de empresas que en los últimos años enfrentó crecientes problemas de liquidez, producto de la combinación entre inflación, aumentos salariales, mayores costos operativos y demoras en la actualización de aranceles.
Para acceder al beneficio, los contribuyentes deberán cumplir las condiciones y requisitos establecidos por ARCA al momento de la adhesión.
Mientras los planes generales suelen ofrecer condiciones más restrictivas, el nuevo esquema habilita hasta 60 cuotas para cancelar los montos adeudados.
El régimen permite regularizar obligaciones vencidas al 31 de mayo de 2026.
La posibilidad de consolidar distintos pasivos dentro de un mismo plan puede representar un alivio financiero para establecimientos que venían acumulando obligaciones en diferentes frentes.
En muchos casos, la alternativa habitual era afrontar ejecuciones fiscales, planes generales con menos cuotas o refinanciaciones en condiciones más exigentes.
La principal ventaja del régimen es la extensión del plazo de financiación.
Mientras los planes generales suelen ofrecer condiciones más restrictivas, el nuevo esquema habilita hasta 60 cuotas para cancelar los montos adeudados.
Para una clínica o sanatorio con problemas de caja, esto implica distribuir el esfuerzo financiero en un período más largo y reducir el impacto mensual de la regularización.
Además, la adhesión permite ordenar la situación fiscal y evitar que la deuda continúe acumulando costos asociados a procesos de ejecución o incumplimientos.