"Lamine Yamal, que tributa en Cataluña, sufrirá la mayor retención de Hacienda con la prima del Mundial, Oyarzabal, que lo hace en el País Vasco, es el que menos con un 39 por ciento"
La victoria de la Selección Española en el Mundial de fútbol no solo ha desatado la euforia en todo el país, con celebraciones que congregaron a dos millones de personas en Madrid, sino que también ha puesto en marcha la maquinaria de la Agencia Tributaria. En el programa 'La Tarde de COPE', la jefa de Economía, Marta Ruiz, ha desgranado junto a Pilar García Muñiz las cifras del 'gol' que Hacienda le ha marcado a las primas de los campeones del mundo. Según ha explicado Ruiz, las primas que reciben los futbolistas se consideran rentas del trabajo y, por tanto, están sujetas al IRPF. La Federación Española de Fútbol recibirá 44 millones de euros, de los cuales un 45%, unos 19,5 millones, se destinarán a las primas de los jugadores. Esto se traduce en 754.000 euros brutos por cabeza para cada uno de los 26 convocados. El 'mordisco' de Hacienda será considerable. Al ser profesionales con ingresos superiores a los 300.000 euros, se les aplican los tipos fiscales máximos. Esto significa que la retención se moverá entre el 45% y el 54% en función de su comunidad autónoma de residencia. De los 26 jugadores, 17 tributan en España, lo que supondrá, según cálculos de los técnicos de Hacienda (Gestha), una inyección de 6 millones de euros para las arcas públicas, de los cuales 4,4 millones irán a la Agencia Tributaria y el resto a las haciendas forales vasca y navarra. Los nueve jugadores que militan en ligas extranjeras, como Rodri, David Raya o Marc Cucurella, no se libran de los impuestos. Marta Ruiz ha señalado que estos internacionales "van a soportar una carga fiscal bastante similar a la que tendrían aquí en España". La tributación en países como Reino Unido, Francia o Alemania está muy alineada con la española para este tipo de rentas, moviéndose también en horquillas de entre el 45% y el 54%. No todos los jugadores pagarán lo mismo. Como ha detallado la jefa de Economía de COPE, existen notables diferencias entre comunidades autónomas. Por ejemplo, Lamine Yamal, que tributa en Cataluña, sufrirá la mayor retención (50%), quedándosele un neto de 376.000 euros. En el extremo opuesto se encuentra Mikel Oyarzabal, que en el País Vasco tiene una retención del 39% y recibirá 456.000 euros limpios, una diferencia de 80.000 euros. En medio de esa horquilla se sitúan los jugadores que residen en Madrid, como Marcos Llorente, donde el tipo es del 45% y el neto asciende a 414.000 euros. En Galicia, donde tributaría Borja Iglesias, el IRPF es del 47%, lo que dejaría su prima neta en unos 399.000 euros limpios. Más allá de las cifras, el Mundial es un escaparate inmejorable. Así lo ha destacado Alejandro San Nicolás, profesor de finanzas en la Universidad Internacional de Valencia, quien afirma que "la participación en el Mundial para un futbolista es clave en su proyección internacional". Según el experto, una buena actuación puede catapultar la carrera de un jugador y permitirle fichar por un gran equipo internacional, considerando la prima una simple "calderilla" en comparación. La euforia actual contrasta con la polémica que generó la prima del Mundial de Sudáfrica en 2010. En plena crisis económica, los 600.000 euros que se llevaron los campeones de entonces fueron muy discutidos. Sin embargo, como ha revelado Marta Ruiz, si se actualiza esa cifra con la inflación acumulada en los últimos 16 años, que ha sido del 42%, el equivalente hoy sería de 860.000 euros. La conclusión es clara: "Los campeones del mundo actuales están recibiendo un 12% menos, en términos reales, en prima, que los de hace 16 años", ha sentenciado Ruiz. Una comparativa que muestra cómo el coste de la vida ha mermado el valor real del premio obtenido por la Selección. El impacto económico de la victoria va mucho más allá de las primas. El sector de la hostelería ha sido uno de los grandes beneficiados. José Luis Álvarez, presidente de Hostelería de España, ha cifrado el negocio generado solo el día de la final: "Un gran día de venta, entre 130 y 150 millones de euros fueron los que se movieron". Además, durante todo el torneo, los días de partido de España la facturación aumentó entre un 25% y un 30% Finalmente, la victoria supone un impulso para la Marca España. Según diversos estudios económicos mencionados por Marta Ruiz, ganar un Mundial tiene un impacto estimado de 4.000 millones de euros gracias al impulso de las exportaciones y el turismo. Aunque este efecto "se va diluyendo" y suele durar unos seis meses, supone un importante estímulo para la economía y, sobre todo, para el estado de ánimo del país.

