Volver a la edición
Nevaco Global
7 de junio de 2026

¿Fin del mito? Con los recursos naturales no nos salvamos

Cargando análisis estratégico...

La idea acerca de una Argentina como un Edén por la abundancia de sus recursos naturales está tambaleando. Al menos bajo la visión de algunos economistas muy escuchados. Andrés López y Juan Carlos Hallak se propusieron demostrar que tal vergel puede existir , pero no alcanza.

En una exposición organizada por la Universidad Tres de Febrero, López y Hallak presentaron un trabajo titulado: El lugar de Argentina en el mundo, más allá de los recursos naturales. Y así se refirieron a las oportunidades a través de agregar valor y diferenciar productos y servicios. Es una apuesta ambiciosa y transversal. La buena noticia es que está en marcha.

“El camino propuesto no parte de cero, sino que ya existe una estructura productiva capaz de innovar y exportar productos y servicios diferenciados en un amplio abanico de sectores”, sostuvieron.

Hay reservas que parecen infinitas, como el gas de Vaca Muerta y los minerales de la Cordillera. Pero “nuestra disponibilidad de recursos naturales, presente y futura, no es tanta como Australia, Noruega y Canadá”, señalaron.

Como dato, las exportaciones argentinas de commodities basadas en recursos naturales, se ubican en US$ 1.200 por habitante, muy por debajo de los US$ 30.000 per cápita de Noruega, US$ 13.000 de Australia, US$ 7.300 de Canadá y US$ 5.000 de Nueva Zelanda. El indicador se encuentra lejos de países petroleros como Qatar y Kuwait. También, de Chile, el país de la región con mayor abundancia de esos recursos.

López y Hallak destacan que en Argentina la mayor parte del empleo y del valor agregado se genera en los servicios que representan 74% del empleo privado registrado y el 68% del valor agregado. La industria manufacturera tiene una participación de 19% en el empleo y 18% del valor agregado. El agro, 5% del empleo y 8% del valor agregado, mientras que las industrias extractivas, a las que tanto se apuesta, aportaron apenas 1% del empleo y 5% del valor agregado.

Las exportaciones se concentran en una pequeña cantidad de productos de origen agropecuario. Entre 2021-2024, cerca del 53% fue explicado por tres complejos: oleaginoso, cerealero y carne/cueros. Si se suma petróleo y gas y minería, explican más del 65% de las exportaciones.

Los autores llaman la atención acerca de que nuestra economía es cerrada en la comparación internacional. Su coeficiente de apertura promedió 30%, contra un coeficiente promedio de 90% para el resto del mundo. En exportaciones el país pesa apenas 0,3% en el PBI mundial.

“La estabilización es una condición necesaria para que la Argentina vuelva a crecer, pero no suficiente para que pueda hacerlo en forma sostenida en el tiempo. La economía debe transitar una trayectoria de desarrollo e internacionalización productiva que esté basada no solo en la inversión en capital físico, sino también en la acumulación de capital humano y en la capacidad de generar valor a través de la innovación, el diseño y la calidad, transformando su estructura productiva y exportadora hacia mayores niveles de complejidad y diversificación”.

Eso sí, dicen que es posible. Puestos a dar ejemplos, comentaron que el Instituto Massone exporta US$ 100 millones anuales en hormonas para la fertilidad humana, principalmente a Alemania. También, Sinteplast que en sus embarques de pintura a América Latina se diferencia con un servicio de asesoramiento minorista que no ofrecen las multis.

Otro caso es Arcor que exporta golosinas con una estrategia de adaptación a los gustos locales como su Bon o Bon relleno de té verde en Japón y mousse de limón en Brasil. Mencionaron los diseños y confección en Jazmín Chebar, Rapsodia y María Cher.

Y el de IMS que logró colocar heladeras exhibidoras a Sudáfrica. Otro caso relevante es Laboratorios Raffo, que exporta casi US$ 100 millones de medicamentos hormonales a Uruguay, y Promedón, una empresa cordobesa de implantes médicos, que vende prótesis e instrumentos quirúrgicos a Brasil, Alemania y Chile, por US$ 10 millones, como ILVA (porcelanato) y FV (grifería), entre muchas otras. Lo cuentan muy entusiasmados.

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

Japón impulsa combustible para aviones con aceite reciclado
expreso_mx

Japón impulsa combustible para aviones con aceite reciclado

Una ama de casa japonesa, Maki Watanabe, participa en un programa de recolección de aceite de cocina usado al donar el que utiliza para freír alimentos, como parte de un esfuerzo en Japón para aumentar la producción de combustible de aviación sostenible (SAF). Watanabe afirmó que la cantidad de aceite necesario para producir combustible para aviones es muy grande y señaló que dona alrededor de 40 litros al año. El aceite se entrega en un supermercado cercano que participa en el proyecto público-privado “ Fry to Fly ”, en el que participan cerca de 300 personas. Japón busca que para 2030 el 10% del combustible de aviación provenga de fuentes sostenibles. El país estima que necesitará alrededor de 1,7 millones de kilolitros de SAF para ese año. Actualmente, la producción nacional es de aproximadamente 30.000 kilolitros, lo que representa cerca del 0,3% del consumo total de combustible para aviones. Las aerolíneas ANA y Japan Airlines han señalado que enfrentan una realidad más difícil de lo esperado en sus esfuerzos por adoptar SAF. El uso de aceite de cocina usado como materia prima se ha considerado una opción por su menor costo relativo, pero la disponibilidad limitada y la falta de infraestructura han restringido la producción. El gobierno y empresas privadas han intensificado las campañas de recolección. El gobierno de Tokio ha distribuido 13.000 embudos de plástico con instrucciones de recolección mediante códigos QR. En 2024 se recolectaron 160 kilolitros de aceite usado. Empresas como Fujifilm han comenzado a recolectar aceite de sus comedores, mientras que cadenas como Aeon, Ito-Yokado y 7-Eleven han instalado contenedores de recolección. Según estimaciones de UCO Japan, incluso si se recolectara todo el aceite de cocina usado disponible en el país, se obtendrían alrededor de 550.000 kilolitros, lo que cubriría aproximadamente una cuarta parte de la demanda prevista de SAF para 2030. El proceso de producción de SAF incluye recolección, tratamiento, hidrogenación y destilación, y requiere inversiones significativas. Empresas como Eneos y Mitsubishi Corp analizan proyectos de producción de hasta 400.000 kilolitros a partir de 2028. La empresa JGC, junto con Cosmo Energy y REVO International, opera una planta con capacidad de unos 30.000 kilolitros anuales. Analistas señalan que, debido a la limitada disponibilidad de materia prima nacional, las importaciones de SAF serán probablemente necesarias en el futuro.

6 jun 2026