EDINBURG, Texas, EE.UU. (AP) — Mientras cargaba gasolina bajo el sol abrasador del sur de Texas, Quinten Martinez recordaba una época en la que llenar el tanque no exigía tomar decisiones difíciles.
“¿Habrá supermercado esta semana?”, preguntó el repartidor de Amazon, de 28 años, mientras veía cómo las cifras seguían subiendo. “¿O va a ser echar gasolina al tanque para ir a trabajar?”
Negó con la cabeza cuando le preguntaron por la afirmación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la semana pasada de que los precios más altos de la gasolina son un pequeño precio a pagar por la guerra con Irán.
“No creo que sea un buen intercambio”, manifestó Martinez. “No creo que esto sea bueno para nadie”.
Los votantes de todo el país, y de todo el espectro político, tienden a coincidir.
Entrevistas con votantes en varios estados, junto con una nueva ronda de sondeos nacionales, revelan una sensación abrumadora de frustración porque los precios del combustible, que se han disparado —un resultado directo de la guerra de Trump—, están creando dificultades financieras graves y continuadas para la clase trabajadora de Estados Unidos.
Estas preocupaciones agudas se suman a un mal clima político que podría estar empeorando para Trump y su Partido Republicano a medida que comienza la votación anticipada para las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
Históricamente, el partido que ocupa la Casa Blanca ha sufrido grandes pérdidas en las elecciones de mitad de mandato. Hoy, a siete semanas del Día de las Elecciones, los candidatos republicanos en todos los niveles lidian con la carga adicional en forma de bajos índices de aprobación de Trump, un conflicto exterior impopular y una crisis de asequibilidad que Trump y sus aliados en el Congreso habían prometido resolver.
Pero cuando Trump hizo campaña en Carolina del Norte el miércoles, restó importancia al impacto del alza de los precios de la gasolina.
“Está un poco más alta. Es un precio muy barato a pagar por lo que hemos hecho”, dijo Trump sobre la guerra, que describe como crucial para impedir que Irán obtenga un arma nuclear. “Recuérdenlo. Es un poco más. Francamente, incluso si fuera mucho más”.
Pese a lo que dice Trump, hay pocas cosas que podrían importar más este año electoral que el precio de un galón de gasolina, según operadores políticos de ambos partidos.
Los precios de la gasolina se están moviendo con fuerza en la dirección equivocada en una época del año en la que los conductores suelen recibir algo de alivio. El promedio nacional por un galón de gasolina llegó a 4,48 dólares el viernes, según AAA, un aumento de aproximadamente 17 centavos en la última semana, 40 centavos en un mes y 1,27 dólares respecto de hace un año.
“Los precios de la gasolina importan porque son uno de los pocos indicadores económicos que los votantes experimentan y ven en tiempo real”, señaló el veterano estratega republicano Chris Wilson. “El precio literalmente les queda delante de la cara varias veces por semana. Así que yo no minimizaría la frustración que estamos viendo, particularmente entre los votantes de clase trabajadora y de clase media”.
Entrevistas con votantes esta semana mostraron frustración y decepción en ambos partidos.
Los demócratas y los independientes estaban especialmente motivados a castigar a los republicanos en las urnas por sus dificultades económicas, mientras que algunos de los simpatizantes de Trump de clase trabajadora prometieron apoyar a los republicanos este otoño, aunque no estuvieran contentos con el liderazgo económico del presidente.