Los ataques contra un importante oleoducto de Arabia Saudí se lanzaron desde territorio iraquí, informó el sábado gobierno de Irak, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pareció culpar a Irán.
Mientras tanto, el número de desplazados en Yemen aumenta rápidamente después de que un rápido avance de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, amenazara el estrecho de Bab el-Mandeb, una alternativa clave al estrecho de Ormuz. Y Líbano e Israel sostendrán nuevas conversaciones directas el próximo mes.
A continuación, un vistazo a las noticias más recientes en Oriente Medio.
Cuando se le preguntó si creía que Irán estaba detrás del ataque que cerró el oleoducto Este-Oeste, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo a los reporteros: “Bueno, creo que sí. Probablemente sí”.
El republicano afirmó que su gobierno ha “tenido conversaciones” con los hutíes, aunque no dijo cuándo. “Los hutíes nos llamaron, y no quieren pelear con nosotros”, dijo. “Preferirían que no nos involucráramos, y están dejando pasar a la mayoría de los barcos”. Los hutíes han dicho que solo atacan el transporte marítimo de la vecina Arabia Saudí.
Tras cuestionársele sobre una llamada reciente con el príncipe heredero saudí, Trump dijo: “Es un buen amigo mío, y solo puedo decir que todo va a salir bien y estupendo. Va a ser muy bueno”.
Miles de personas han huido del avance de los hutíes. En Adén, controlada por el gobierno yemení reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudí, los residentes han abierto sus hogares. En uno de ellos, decenas de hombres yacían en un suelo cubierto con delgados colchones y sábanas.
“Salimos en un pánico histérico en una motocicleta, sin saber adónde dirigirnos”, dijo Alaa Ali Salem, que huyó del distrito de al-Khawkha. “Las carreteras de repente se congestionaron muchísimo y, mientras conducía, la motocicleta volcó. Mi esposa, mis hijos y yo resultamos heridos”.
La Organización Internacional para las Migraciones dijo que al menos 76.000 personas han huido desde julio a medida que se intensifican los combates entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales, frente a 46.000 apenas unos días antes. Algunos temen un regreso a la guerra civil en la que murieron 150.000 personas antes de que se lograra un alto el fuego en 2022.
“Vi a los soldados mientras se retiraban. Nos dijeron que debíamos escapar”, afirmó entre lágrimas Durrah Ali Hassan, que se refugió en la casa de un familiar. Dijo que le preocupaba el impacto del caos en su hija embarazada, que había estado sangrando y ahora estaba en coma en un hospital.
Está previsto que negociadores libaneses e israelíes se reúnan en Roma en octubre para conversaciones mediadas por Estados Unidos. Una ronda prevista este mes se pospuso sin explicación.
El Departamento de Estado de Estados Unidos también dijo que los embajadores de Líbano e Israel en Estados Unidos se reunirán la próxima semana en su sede en Washington para hablar sobre los acontecimientos en curso y la implementación continuada del acuerdo marco alcanzado en junio.
Líbano e Israel han mantenido siete rondas de conversaciones en Washington y Roma en los últimos meses en busca de una manera de calmar los recientes enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y el grupo político-paramilitar Hezbollah, con sede en Líbano.
El presidente libanés realizó el sábado una visita poco habitual a una ciudad del sur, cerca de donde Israel capturó una colina estratégica.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian y el príncipe heredero de Abu Dabi, Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, mantuvieron conversaciones al margen de la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, según un comunicado del gobierno de Emiratos Árabes Unidos, una señal de los esfuerzos por mantener el compromiso pese a la creciente inestabilidad en toda la región.