Los agricultores, sobre el precio de la aceituna: "Esto es desastroso, es una ruina"
El campo extremeño vive un momento de máxima preocupación por el desplome del precio de la aceituna. Los agricultores de zonas como la comarca de Barros denuncian las dificultades para mantener la rentabilidad, con unos precios que no cubren los costes de producción. Este martes, la organización La Unión Extremadura ha convocado una manifestación en Mérida para reclamar ayudas urgentes, con unas pérdidas que cifran en 40 millones de euros. El presidente de la Comunidad de Labradores de Almendralejo, Juan Jesús Rama, ha calificado la situación de crítica. "No recuerdo campaña como esta, que haya comenzado así. Empezamos con unos precios ya por debajo de los costes de producción, sobre unos 10 céntimos por debajo del año pasado, y ha continuado bajando, una cosa que no nos esperábamos. Esto es desastroso, es desastroso, esto es una ruina". El principal problema reside en la brecha entre los costes de producción y el precio de venta. Juan Jesús Rama sitúa en torno a 1,23 euros el kilo el coste que asume un agricultor en el olivar de secano, mientras que solo la recogida supone unos 45 céntimos. Sin embargo, los precios recientes para la aceituna verde se mueven entre los 65 y 70 céntimos, y la de molino ha llegado a caer a 36 o 37 céntimos. Por su parte, La Unión Extremadura sitúa el coste de producción en 1,25 euros el kilo y reclama un precio de referencia de 1,50 euros para garantizar la rentabilidad. El desplome de precios lo confirman también los datos oficiales del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Extremadura, que a mediados de octubre registraba un precio medio de 0,49 euros en Cáceres y de 0,91 euros en Badajoz. El sector señala la importación de aceituna de terceros países como una de las principales causas del hundimiento de los precios. Rama menciona concretamente el producto procedente de Egipto, Túnez o Argentina, que entra "sin aranceles y sin las mismas condiciones que nosotros, claro. Es como si entráramos coche chino sin ningún arancel y compitieran con los de aquí". Por ello, los agricultores reclaman que las administraciones actúen. Juan Jesús Rama insiste en la necesidad de que la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) haga cumplir la ley de la cadena alimentaria, que prohíbe la venta a pérdidas. "Hay que exigir también una trazabilidad de esos productos que entran de fuera, de pe a pa, desde que entran aquí, quién lo compra, dónde va, cómo se envasa, con qué nombre, todo", reclama. Las consecuencias de esta crisis van más allá de la campaña actual. Rama alerta de un "súper vaciado" de los pueblos, ya que Extremadura depende en gran medida del sector primario, que afecta a todas las demás actividades económicas. "Si esto sigue así, creo que los pueblos seguirán siendo supervacidados, no vaciados, supervacidados, porque esto afecta a todo", sentencia. Esta situación pone también en jaque el relevo generacional. Según el presidente de la Comunidad de Labradores de Almendralejo, es difícil que una persona joven se plantee trabajar en el campo viendo pérdidas y dificultades constantes. "La gente se desanima. ¿Tú crees que una persona joven cuando ve esto le van a entrar ganas de meterse a llevar el campo? Pues no", concluye. Por ello, hace un llamamiento a toda la sociedad civil para que les apoye: "Al final son nuestra familia y nuestra tierra, que si no la defendemos nosotros, no la va a defender nadie".
