El auditorio principal de la Exposición Rural de Palermo suele ser el epicentro donde el campo repasa sus demandas, mide la temperatura política y proyecta sus batallas productivas.
Sin embargo, en el marco del Coloquio Empresarial desarrollado bajo el lema “El campo nos une”, el ambiente adquirió un matiz diferente.
Por primera vez en años, el discurso agropecuario dejó de sonar como una voz solitaria reclamando el impulso de la economía nacional para transformarse en un coro orquestado junto a los referentes de la energía, la minería y la economía del conocimiento.
La premisa de la jornada fue tan contundente como esperanzadora: la Argentina de los próximos diez años no dependerá exclusivamente de la cosecha para sostener sus cuentas externas.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, fue el encargado de sintetizar el clima de época con una frase que resonó con fuerza entre los asistentes: “Nos pone muy contentos ver que el campo no va a ser el único en empujar el país. Fuimos el sector que lo hizo por 200 años, pero ahora se van a juntar más brazos y la carga se va a hacer más liviana”.
A lo largo del panel, los principales líderes empresariales pusieron sobre la mesa números de impacto que delinean una transformación estructural en la generación de divisas.
Por el lado energético, Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, repasó el ciclo de inversiones iniciado hace tres años e instó a consolidar estas decisiones como una verdadera política de Estado.
Las proyecciones de la petrolera estatal marcan un hito: la creación de 40.000 puestos de trabajo fijos a lo largo de la década y exportaciones energéticas que superarán los US$25.000 millones anuales a partir de 2031.
Leé también: El campo, la industria y los sindicatos se unieron para reclamar un plan vial de largo plazo
“Estoy convencido de que este cambio histórico va a perdurar y en 10 años vamos a ser un país en el que se complementen las actividades”, remarcó Marín.
El sector minero aportó una mirada de igual magnitud. Roberto Cacciola, presidente de Minera Santa Cruz S.A. y de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), enfatizó el renovado atractivo de la Argentina para las inversiones internacionales, apalancado por marcos como el RIGI.
Cacciola proyectó que para 2035 el sector minero aportará más de US$35.000 millones anuales en ventas al exterior.
“Eso significa que la Argentina no va a depender solo del agro y el sector energético. La minería va a ser fundamental en la generación de divisas y empleo”, afirmó. Y aseguró que el país “está de moda porque empieza a ser creíble”.
Leé también: Productores y la industria frigorífica alertan que un proyecto de Sturzenegger desfinanciará a un organismo clave
En el ámbito agroindustrial, Federico Boglione, presidente de Los Lazos-La Sibila, subrayó la importancia de la articulación entre sectores para superar los estancamientos históricos.