El Gobierno avanza con el Súper RIGI hacia el Senado
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El proyecto conocido como «Súper RIGI» sobre beneficios fiscales para grandes inversiones en nuevas industrias es una de las apuestas más ambiciosas del gobierno de Javier Milei, que fijó el próximo miércoles como fecha de inicio para su debate en las comisiones, como parte de su plan de acelerar la aprobación de leyes y reformas en materia económica al término del receso de invierno.
La bancada oficialista que preside Patricia Bullrich en el Senado convocó para el 5 de agosto a las 15:00 a las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Economía Nacional y de Legislación General para discutir el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias o «Súper RIGI», con la intención de firmar lo antes posible el dictamen y llevarlo a votación en el recinto la segunda o tercera semana de agosto.
El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados el 23 de junio pasado, luego de que el oficialismo aceptara modificaciones negociadas con los bloques aliados. Al Senado no le dio el tiempo para activar el debate antes del receso invernal que empezó el 30 de junio y por ello incorporó el tema en la agenda para la primera semana post vacaciones.
Se trata de una iniciativa clave en la agenda de Milei porque apunta a atraer inversiones superiores a los u$s1.000 millones por cada proyecto que se inscriba en el régimen, para generar industrias que hoy no existen en el país, relacionadas principalmente con la tecnología y la inteligencia artificial.
Los senadores de La Libertad Avanza (LLA) no quieren adelantarse y evitan por ahora confirmar si buscarán darle dictamen al proyecto ese mismo día o si habrá más de una reunión, en parte porque necesitan la firma de otros bloques para hacerse con la mayoría.
No obstante, las fuentes consultadas por iProfesional deslizan que «seguramente lo van a intentar» porque la integración de las comisiones le es favorable y porque ya tomó forma un consenso significativo en la Cámara de Diputados.
En caso de lograr el dictamen de mayoría el próximo miércoles, el proyecto quedaría en condiciones de ser votado en el recinto y convertirse en ley en la semana del 10 de agosto. Si fuese necesaria otra reunión todo pasaría para la del 17 de agosto.
La idea del oficialismo es sancionar la ley lo antes posible y, por el momento, no observan grandes obstáculos dado que los cambios más importantes en el texto ya se negociaron en la Cámara baja. Saben por experiencia que eso no siempre es una garantía de éxito y por eso mantienen la cautela hasta que empiece el debate en las comisiones, pero son optimistas.
El «Súper RIGI» es una versión potenciada del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones que creó la Ley Bases. La diferencia central es que este nuevo sistema de beneficios busca captar inversiones de u$s1.000 millones como mínimo para industrias que hoy no existen en el país. Las empresas deberán comprometer al menos 20% de ese monto en los primeros dos años desde la adhesión.
El nuevo régimen se enfoca exclusivamente en industrias vinculadas a la inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura tecnológica, tales como data centers, producción de paneles solares, turbinas eólicas y baterías de litio, entre otros. El plazo para adherir será de cinco años a partir de la entrada en vigencia de la ley.
Los beneficios impositivos para las empresas que ingresen al Súper RIGI incluyen la rebaja del Impuesto a Ganancias al 15% -una reducción de la alícuota de 10 puntos respecto del RIGI original- y arancel cero para importación y exportación de bienes, equipos e insumos vinculados a los proyectos.
El régimen habilita también una liberación progresiva de los dólares obtenidos por exportaciones. Las empresas podrán disponer del 20% durante el primer año, del 40% en el segundo y del 100% desde el tercero en adelante. En cuanto al IVA, el régimen mantiene el sistema de Certificados de Crédito Fiscal para inversiones pero agrega la opción de transferir remanentes si la devolución demora más de tres meses.
En comparación con el RIGI actual, el mecanismo de amortización se vuelve más agresivo: 60% el primer año, 20% el segundo y 20% el tercero. El proyecto que tratará el Senado además suma deducción ilimitada de quebrantos y posibilidad de transferirlos a terceros luego de cinco años.
Durante el tratamiento de Diputados, para asegurarse los votos el oficialismo aceptó algunas modificaciones al proyecto. Entre las principales, está la incorporación de una cláusula de «compre nacional» que obliga a las empresas a destinar como mínimo un 20% de sus adquisiciones a proveedores nacionales.
Otra fue que las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D) computen por el doble de su valor al momento de calcular el monto mínimo de inversión exigido para gozar de la rebaja del Impuesto a las Ganancias al 15% que fija el proyecto para las empresas que ingresen al Súper RIGI.
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