Volver a la edición
Nevaco Global
28 de septiembre de 2026

Trump y el regreso del “patio trasero”

Cargando análisis estratégico...

La 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas está en pleno desarrollo, convertida nuevamente en escenario de posiciones divergentes entre más de 150 jefes de Estado y de Gobierno que han pasado por su tribuna. Guerras, comercio, inteligencia artificial, migración, cambio climático y seguridad internacional dominan una agenda particularmente complicada.

Pero entre tantos discursos hubo uno que merece especial atención desde América Latina y el Caribe. No solamente porque procediera del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino por el mensaje que dejó sobre la política que Washington pretende aplicar en nuestro hemisferio.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado cambios significativos en la relación estadounidense con la región. Aranceles, endurecimiento migratorio y una ofensiva mucho más agresiva contra el narcotráfico forman parte de esa nueva realidad.

La presencia militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico, los ataques contra embarcaciones señaladas como transportadoras de drogas y, especialmente, la operación que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas y su traslado a una cárcel en Nueva York, representan manifestaciones concretas de hasta dónde Washington está dispuesto a llegar.

América Latina, históricamente considerada el “patio trasero” de Estados Unidos, nunca ha permanecido ajena a la influencia de Washington. La geografía, el comercio, las inversiones, la seguridad y la migración han construido una relación demasiado profunda para imaginarla de otra manera.

Millones de latinoamericanos han encontrado además en Estados Unidos una salida frente a las limitaciones económicas de sus países. Esa emigración ha servido como válvula de escape para sociedades incapaces de crear suficientes oportunidades y, paradójicamente, también ha provocado una fuga de profesionales indispensables para impulsar el desarrollo.

Trump reivindicó ante Naciones Unidas una versión actualizada de la Doctrina Monroe, bautizada por él mismo como “Doctrina Donroe”, y aseguró que Estados Unidos utilizará, si lo considera necesario, su poderío militar para proteger sus intereses vitales en el hemisferio.

¿Hasta dónde termina la legítima preocupación estadounidense por el narcotráfico y dónde comienza el derecho de cada nación a ejercer plenamente su soberanía, administrar sus recursos naturales y desarrollar una política exterior propia?

Especialmente porque la advertencia llegó acompañada casi inmediatamente por una demostración de alineamiento regional.

Horas después de su discurso, Trump encabezó en Nueva York una reunión del Escudo de las Américas, iniciativa liderada por Washington e integrada por 15 gobiernos. Allí se anunció una primera acción conjunta contra 24 organizaciones criminales, mediante sanciones, congelamiento de activos, restricciones de visados y otras medidas.

Combatir el narcotráfico y el crimen organizado constituye una obligación de cualquier Estado responsable. Nadie sensato puede defender organizaciones que asesinan, extorsionan, trafican drogas y desafían abiertamente a las instituciones.

Todavía falta conocer con suficiente claridad cómo funcionará esa cooperación, qué participación operativa tendrá Estados Unidos dentro de los países miembros, cuáles serán sus límites y hasta dónde podrán desarrollarse acciones estadounidenses en territorios nacionales.

Son detalles demasiado importantes para dejarlos exclusivamente en manos de comunicados diplomáticos.

Trump incluso ofreció intervenir contra los carteles dentro de países aliados cuando esos gobiernos no puedan combatirlos por sí mismos.

El propio mandatario estadounidense presentó la captura de Maduro como prueba de que Washington posee tanto la capacidad como la voluntad de actuar cuando entiende amenazados sus intereses hemisféricos.

Continúa la lectura estratégica

Accede a la nota completa y mantente a la vanguardia de los movimientos financieros globales.

Leer artículo en Nevaco Global

Nevaco Report — Monitoreo en tiempo real de mercados globales y análisis macroeconómico.

También podría interesarte

El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país
diarioelpueblo

El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país

Los conflictos y paros en el Puerto de Montevideo generan impactos sobre exportaciones, empresas y trabajadores vinculados al comercio exterior. Enlace para compartir: https://elpueblodigital.uy/6eip El artículo El puerto de Montevideo: cuando los paros perjudican a todo un país ha aparecido primero en EL PUEBLO .

27 sept 2026
Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año
chacodiapordia

Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año

Los argentinos compraron U$S 3.366 millones en agosto, el mayor monto desde octubre de 2025 si se excluye julio, cuando la demanda estuvo atravesada por el efecto del Mundial. Ni las exportaciones del agro pudieron sostener semejante presión. Los ahorristas volvieron a acelerar la compra de dólares durante agosto y llevaron la demanda de moneda extranjera a uno de sus niveles más altos de los últimos meses. Según el Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), las personas humanas realizaron compras netas por U$S 3.366 millones, el registro más elevado desde octubre de 2025, con la excepción de julio de 2026, cuando la demanda estuvo influida por el contexto del Mundial. La mayor parte de ese movimiento correspondió a la compra de billetes, que alcanzó los U$S 2.463 millones. A eso se sumaron otros U$S 515 millones correspondientes a egresos por servicios y gastos corrientes y U$S 469 millones vinculados con giros de divisas sin fines específicos. El Balance Cambiario permite aproximarse al destino de una parte de esas divisas. De las compras netas de billetes y las transferencias de dólares sin fines específicos, se estima que alrededor de USD 1.100 millones quedaron depositados en bancos locales. Fueron 1,7 millones de personas las que accedieron al mercado cambiario para operar, una suba respecto al promedio del millón que se venía registrando. Otros U$S 700 millones incrementaron la posición de activos externos, mientras que unos U$S 900 millones fueron entregados a las entidades financieras para afrontar consumos con tarjetas vinculados con servicios y otros gastos corrientes en el exterior. La dinámica de agosto, de todos modos, marca un fuerte contraste con el comportamiento del mercado cambiario de otros períodos de 2026. En abril, por ejemplo, las personas humanas habían realizado compras netas de billetes por U$S 2.292 millones y compras netas de divisas sin fines específicos por otros U$S 583 millones. Los ahorristas demandaron más dólares que los que vendió el campoOtro dato relevante del Balance Cambiario es que la demanda de las personas humanas se produjo en un mes en el que el principal sector generador de divisas tampoco alcanzó a compensar por sí solo ese flujo. El sector agroexportador registró ventas por U$S 2.933 millones, un monto inferior a los U$S 3.366 millones de compras netas realizadas por las personas humanas. La comparación permite dimensionar la magnitud de la demanda minorista: los ahorristas requirieron más dólares de los que el sector agroexportador aportó en el mismo período. El BCRA redujo con fuerza sus compras de dólares El otro elemento que aparece en el Balance Cambiario es el menor ritmo de acumulación de reservas por parte del Banco Central. Durante agosto, el BCRA compró U$S 768 millones en el mercado oficial de cambios, el menor monto mensual de 2026. El ritmo de compras fue considerablemente menor al de los meses anteriores. En julio, el Central había adquirido U$S 2.163 millones; en junio, U$S 1.418 millones; en mayo, U$S 2.601 millones; y en abril, U$S 2.770 millones. De esta manera, agosto combinó dos movimientos relevantes: una fuerte demanda de dólares por parte de las personas humanas y una menor capacidad del BCRA para absorber divisas en el mercado oficial. Qué pasa con las reservas y la presión cambiaria La dinámica cobra especial importancia de cara a los próximos meses por las necesidades de dólares que enfrenta el sector público. De acuerdo con el análisis de la consultora 1816, el Programa Financiero 2027 contempla una utilización de U$S 3.700 millones del saldo que tendría el Tesoro del programa financiero de 2026 y una compra de U$S 4.900 millones al BCRA. A esto se sumarían los vencimientos de BOPREAL, que podrían alcanzar hasta U$S 4.000 millones bajo determinados supuestos. En ese escenario, la presión potencial sobre las reservas durante 2027 podría llegar a U$S 12.600 millones. El Destape La entrada Ahorristas se llevaron más de U$S 3.000 millones en agosto, la segunda cifra más alta en un año se publicó primero en CHACODIAPORDIA.COM .

27 sept 2026